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viernes, 11 de octubre de 2013

La calle Constitución y parte de Eulogio Fernández Barros, en el casco urbano, serán peatonalizadas

Camargo tiene previsto hacer de uso peatonal 4.000 metros cuadrados en pleno centro del casco urbano Muriedas-Maliaño, con un plazo de ejecución de ocho meses y un presupuesto de licitación de 951.233,84 euros. La calle Eulogio Fernández Barros y la calle Constitución verán modificada su fisonomía. Se trata de uno de los doce proyectos con los que el Ayuntamiento ha concurrido a la convocatoria realizada por el Gobierno de Cantabria.


La primera actuación de estas características que Camargo aborda en su historia dentro del centro supone la regeneración urbana de una superficie de más de 4.000 metros cuadrados, con más de 20.000 habitantes, de gran actividad comercial y transitada diariamente por miles de personas.

Las calles Eulogio Fernández Barros y Constitución son actualmente unos de los puntos más afectados por las consecuencias del  tráfico de todo el casco urbano, ya que están rodeadas por la Avenida de Bilbao, Avenida de la Concordia, Menéndez Pelayo y Plaza de la Constitución. El diseño actual de ambas calles está caracterizado por aceras estrechas de menos de dos metros de ancho y zonas de aparcamiento en ambos márgenes.

Uno de los inconvenientes que traerá esta actuación es la eliminación de plazas de aparacamiento en la zona. Para ello, está previsto establecer un aparcamiento alternativo, del mismo número de plazas que se eliminan, en torno a 100, y situado a poco más de 200 metros. El nuevo aparcamiento se ubica en terrenos del actualmente reservado a camiones en el casco urbano, que va a quedar liberado, al trasladarse estos vehículos pesados a una zona industrial próxima.

Durante las obras, se aprovechará, además, para llevar a cabo la renovación de las redes de saneamiento, drenaje, abastecimiento de agua potable y alumbrado.

Según el proyecto presentado hoy, las calles Eulogio Fernández Barros y Constitución en los tramos comprendidos entre la Avenida de la Concordia y la Plaza de la Constitución y entre la Avenida de Bilbao y Menéndez Pelayo, respectivamente, se modificarán, diseñando un carril central de circulación de vehículos en un único sentido y dos aceras con anchura de casi 6 metros, tres veces superior a la actual.

Para integrar la Plaza de la Constitución con la calle actual será preciso demoler los tres tramos de escaleras que dan acceso desde la acera sur de la calle al espacio protegido con una marquesina de estructura metálica, para crear una nueva escalera corrida con pavimento de madera tecnológica.

Esta actuación también servirá de lugar de descanso y mirador de las actividades que se desarrollen en la nueva zona peatonal creada.

Por último, en la intersección de la calle Constitución con la Avenida de Bilbao, existen actualmente jardineras y escaleras que separan dos zonas de acera a distinto nivel, y que serán retiradas para unificar dichas zonas a la misma cota.

Se instalará pavimento pétreo con base de granito, con tratamiento para aportar la textura natural de la piedra, con una alta resistencia al desgaste y elevada durabilidad. Con esta obra, se colocará un nuevo tipo de pavimento dotado de un efecto fotocatalítico, que reduce la cantidad de óxidos de nitrógeno e hidrocarburos orgánicos en el aire. Se trata de un material que al contacto con la luz acelera la velocidad de descomposición de compuestos contaminantes presentes en las ciudades. Con su uso, se permite potenciar el efecto de limpieza que ya va a producir la reducción del tráfico en estos puntos.

El  mobiliario urbano será íntegramente sustituido, se instalarán  piezas metálicas de acero galvanizado terminadas en negro oxirón, así como grandes jardineras con elementos ornamentales y se dotará a la zona de aparcabicis.

Las luminarias actuales se van a sustituir por tres tipos de farolas. Las colocadas en la nueva zona peatonal de la calle Constitución crearán un punto de referencia ya que los nuevos equipos van a permitir ofrecer iluminación en colores variables para transformar así un punto clave de la vida social y cultural en el centro urbano, que podrá modificar el color de su iluminación con fines simbólicos con motivo de la conmemoración de fechas como el Día Contra el Cáncer, etc.

El alcalde, Diego Movellán, ha asegurado que “Camargo es un municipio que ha permanecido paralizado y secuestrado demasiado tiempo y esta paralización es hoy evidente en el centro urbano”, en clara alusión al gobierno del PSOE, primero, y de ACAP, después.